lunes, 6 de noviembre de 2017

Actividad 4.1 Un lugar para escribir

Un lugar para Escribir.


Creo que nunca he tenido un lugar para escribir, como tampoco he tenido un horario, ni forma, ni nada.  Siempre, cuando una idea me viene a la cabeza escribo donde y en lo que pueda.  Sentada, tirada de panza en la cama o el sofá, de pie en la fila del banco, incluso notas rápidas en el celular mientras espero en un semáforo o una servilleta o ticket en algún café.  Quizás por eso nunca había pensado en un lugar ideal para escribir (ahora mismo lo hago en una dependencia de gobierno apoyada en mi bolso).


Cuando era niña y empecé con mis intentos de escritura y más adelante en mi adolescencia, visualizaba el ser escritor con estar en un escritorio frente a una ventana con la luz matutina filtrándose tras unas ligeras cortinas blancas que dejaban ver un jardín espléndido, verde, lleno de flores; cosa que por cierto, no podría estar más alejada de la realidad debido a mi incapacidad de mantener una planta viva por más de tres semanas.  En fin.


Además de la ventana, imaginaba que el escritorio sería de madera al natural muy sencillo, si acaso con un par de cajones para guardar libretas y todas esas cosillas que un interesante escritor podría tener.  Sobre éste, habría un bote con lápices y plumas y una máquina de escribir antigua que tuviera un sonido rítmico y cadencioso, escuchando de fondo la música del curso de italiano de mis padres.  Si, todo un cliché, pero ¡vaya! si mucho tendría unos once años de edad, así que verme como el clásico escritor de película, sentada frente a su máquina de escribir en un ambiente agradable, con una buena luz y propicio para crear me sonaba muy lógico.


Sin embargo, al tratar de recordar un lugar que me hacía sentir muy confortable, viene a mi mente uno donde me gustaba escribir cuando era niña. Cuando aún vivíamos en CDMX teníamos un apartamento con una gran terraza donde mi papá construyó una especie de solario de madera con techo de lámina de fibra de vidrio donde puso el comedor.  Siempre me pareció un lugar festivo.  Era increíble para desayunar los domingos; iluminado, fresco, con una gran vista de los árboles cercanos, con su mesa redonda y sus sillas de estilo colonial.  Siempre me ha gustado la luz natural más que muchas cosas y ese lugar poseía una claridad deliciosa; así que, fuera de las horas de comida, era muy cómodo para hacer la tarea o escribir.  Si tuviera que pensar en un lugar ideal, sin duda sería algo así.


Aun así, a estas alturas del partido, siendo esposa, madre, ama de casa y freelance, lograr ir al baño y tener cinco minutos de paz y privacidad, suena como el Nirvana, por lo que si tengo un rato de silencio y puedo estar tirada de panza con mi computadora  y llega la inspiración adecuada, creo que puedo dejar de lado ese lugar ideal, pues si se conjunta todo esto, escribir es en sí mi lugar intangible ideal.  

Aunque debo confesar, que si tuviera la oportunidad, si me gustaría una que otra vez ir a ese lugar soleado lleno de plantas y escuchar el sonido que las teclas hacen al caer sobre una hoja en blanco.

5 comentarios:

  1. Amé tus descripciones, tanto la cliché como la real. Coincido contigo en que un lugar ideal debe tener luz natural. Me encantaría tener la facilidad de escribir siempre y en todos lados, quizás algún día, hoy por más que cargo libreta y pluma no logro que la inspiración me acompañe cuando estoy acompañada, aún por desconocidos que nunca leerán lo que escribo.

    Lo único que modificaría es poner itálicas en las palabras en inglés, por tema gramatical.

    Gracias por compartir.

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  2. Si pensé hacerlo y después lo olvidé. Gracias por recordarme y por leerme!

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  3. Me gustó, la primer imagen me trajo a la cabeza a Lemmony Snicket posado sobre su maquina de escribir. Me gusta el tono personal e hiper descriptivo.

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  4. Me gusta leer que puedes escribir donde sea, me gustaría poder hacer lo mismo. Y creo que todos nuestros lugares comparten un poco de esa magia que describes. Me gustó mucho.
    Gracias por compartir!

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  5. ¡Soy un cliché! jajaja

    Me encanta tu forma de escribir, tus textos me atrapan y de verdad me transportan o ponen en mis ojos con mucha nitidez lo que leo.

    Gracias.

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